¿Bogotá ya tiene alcalde?
En esta diciente fotografía, el ¿alcalde de Bogotá? se muestra ¿pensativo? ¿preocupado?, ¿avergonzado con los bogotanos? o arrepentido de su incapacidadEsta mañana me sorprendió una noticia que hallé en el diario bogotano El Tiempo, cuyo sugestivo título llamó poderosamente mi atención: Su primera gran crisis de gobierno enfrenta alcalde de Bogotá, Samuel Moreno
Claro, lo que yo no sabía es que este representante del Polo Democrátido Alternativo, Samuel Moreno Rojas, ya se había posesionado de su cargo para el cual fue elegido el año pasado.
Moreno Rojas, miembro del partido de oposición que también tuvo la alcaldía Mayor de Bogotá en la pasada administración, en cabeza de Luis Eduardo Garzón, mandatario que, entre muchas otras medidas perjudiciales para la ciudad, autorizó la invasión del espacio público por cientos de miles de vendedores ambulantes; ordenó que los buses y busetas que circulan en la ciudad, destartalados y nuevos, se pudieran llenar de pasajeros casi hasta reventar desconociendo el peligro que esto representa para las personas; autorizó, al final de su mandato, alzas astronómicas al avalúo catastral que dejó en ruinas a cientos de modestos propietarios de vivienda humilde, entre otras medidas que los ciudadanos recordaremos en futuras elecciones.
Moreno Rojas, descendiente de una casta política que está enquistada en la sociedad colombiana, es nieto del General dictador, Gustavo Rojas Pinilla; hijo de 'La Capitana', María Eugenia Rojas de Moreno Díaz; hermano del ex alcalde de Bucaramanga y actual senador de la República, Iván Moreno Rojas y ex integrante del desaparecido partido Anapo, Alianza Nacional Popular, vendió a los bogotanos la idea de construir un metro, pese a que la ciudad no tiene recursos presentes ni futuros para esa inversión, y no ha sido capaz de ordenar el destape de las alcantarillas que con un amago de lluvia tapona las principales vías de la ciudad e inunda los parqueaderos subterráneos causando millonarias pérdidas a los propietarios de vehículos.
Además del taponamieno de las vías como consecuencia de las intensas lluvias de noviembre, el sistema de semaforización colapsó porque todos sus bombillos se han fundido o están ad portas de cumplir su vida útil, lo que ha ocasionado un verdadero caos en la movilidad de la ciudad. Por este hecho, justamente, acaba de renunciar el secretario de Movilidad, Luis Bernardo Villegas, quien deja una ciudad con atascos permanentes y un caos en la circulación del tránsito.
PD. Los bogotanos acaban de otorgar al alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, el índice de favorabilidad más bajo en muchos lustros.
Más adelante, esperen nuevas "perlas" de esta administración del Polo Democrático Alternativo.



















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