jueves 6 de noviembre de 2008

La Constitución de Gran Bretaña, un caso singular

Curioseando las últimas noticias que están publicadas en en los diversos medios de comunicación que "vuelan" en el ciberepacio, encuentro hoy que la Gran Bretaña está a punto de poner en práctica la nueva Constitución que regirá próximamente en las islas Malvinas, o Falkland, como las llaman ellos, un territorio de ultramar que se sumó a la corona británica en 1982 cuando le fue arrebadatado a Argentina.

El tema, luego de leerlo, me hizo recordar que Gran Bretaña es un país que no tiene Constitución escrita. Es decir, su Constitución Política o Carta Magna no es un documento escrito, como lo tienen casi todos los países del mundo, sino que es un acuerdo tácito, consuetudinario, que tienen los británicos desde al año 1215 para mantener la cohesión social y política.

Bandera de la Gran Bretaña

Para mayor claridad en torno a este tema tan interesante, y teniendo en cuenta que no soy experto, traigo a colación un artículo que halle en internet procedente de la Embajada del Reino Unido.

La Carta Magna y la Constitución de los británicos

¿Por qué el Reino Unido no tiene una constitución escrita?

La constitución británica ha evolucionado a lo largo de muchos siglos. A diferencia de las constituciones de los Estados Unidos, Francia y muchos países de la Commonwealth, la constitución británica no ha sido recopilada en ningún momento bajo un documento único. En cambio, está constituida por el derecho común o consuetudinario, el derecho estatutario y las convenciones.

De todos los países democráticos del mundo, únicamente Israel es comparable con el Reino Unido al no tener un documento único que codifique la forma en que sus instituciones políticas funcionan y promulgan los derechos y deberes básicos de sus ciudadanos. Sin embargo, el Reino Unido tiene ciertos documentos constitucionales importantes como la Carta Magna (1215), que protege los derechos de la comunidad frente a la Corona; la Declaración de los Derechos Fundamentales (1689), que amplía los poderes del Parlamento haciendo impracticable que el Soberano ignore los deseos del gobierno; y el Acta de la Reforma (1832), que modifica el sistema de representación parlamentaria.
De todos los países democráticos del mundo, únicamente Israel es comparable con el Reino Unido al no tener un documento único que codifique la forma en que sus instituciones políticas funcionan y promulgan los derechos y deberes básicos de sus ciudadanos. Sin embargo, el Reino Unido tiene ciertos documentos constitucionales importantes como la Carta Magna (1215), que protege los derechos de la comunidad frente a la Corona; la Declaración de los Derechos Fundamentales (1689), que amplía los poderes del Parlamento haciendo impracticable que el Soberano ignore los deseos del gobierno; y el Acta de la Reforma (1832), que modifica el sistema de representación parlamentaria.

¿Qué fue la Carta Magna?

La Carta Magna ("Gran Carta" en latín) es el documento constitucional más conocido del Reino Unido. En 1215 numerosos barones feudales forzaron al "tiránico" Rey Juan (1199-1216) a acordar una serie de concesiones e incorporarlas en una carta que sería conocida como la Carta Magna. Sesenta y una cláusulas exponen claramente los derechos de la comunidad ante la Corona. El contenido hace referencia a una Iglesia "libre"; la ley feudal; los pueblos, el comercio y los comerciantes; la reforma de la ley y la justicia; el comportamiento de los oficiales reales; y los bosques reales.

El Rey fue forzado a estampar su sello en la Carta Magna en una pradera cerca al Río Támesis en Runnymede, entre Windsor y Staines. Se dice que fue amable con los nobles en aquel momento, pero tan pronto regresó a sus aposentos se tiró al piso en un ataque de ira.

Desde ese día la Carta Magna se convirtió en parte del derecho inglés y estableció el importante principio de que el Rey no está por encima de la ley. Existen copias originales de la carta en la Catedral de Salisbury, el Castillo de Lincoln y el Museo Británico en Londres.